En esta época tecnológica en la que no paramos de usar el móvil para miles de cosas, jugamos a videojuegos, usamos el ordenador con el teclado y el mouse y el trackpad del portátil, no es de extrañar que muchas personas tengan dolor en las manos y las muñecas.  Si en alguna ocasión hemos sufrido un intenso dolor en las muñecas hasta llegar a tener complicaciones para hacer deporte, saludar o apoyar las manos, es posible que nos hayan dicho que tenemos la “muñeca abierta”.

La muñeca tiene ocho huesos alineados, cuatro arriba y cuatro abajo. Los ocho huesos están conectados por ligamentos que mantienen unidas las articulaciones, a la vez que brindan un amplio rango de movimiento para nuestras manos. También hay muchos tendones que pasan por la muñeca. Estos controlan el movimiento de esta, los dedos y el pulgar. Debido a que cada una de esas partes tiene un propósito en el movimiento, si incluso una zona de la muñeca se inflama o se lesiona, sentimos dolor. Las lesiones o afecciones que afectan a las manos pueden hacer que las tareas que antes eran simples sean dolorosas y difíciles. Algo tan mundano como levantar una taza de café o lavarse los dientes puede producir dolor.

¿Qué es la muñeca abierta?

Las articulaciones del cuerpo trabajan de forma que puedan mantener el equilibrio para evitar el dolor de los tejidos que las componen, pero por diferentes razones, como pueden ser golpes, lesiones o caídas, el equilibrio puede romperse. Cuando hablamos de la muñeca abierta, esto puede causar que los huesos de esta se muevan hacia delante causando tensión y provocando que la cápsula que alberga la articulación sufra lesiones pequeñas.

Cuando los daños en esa cápsula son mayores puede provocar a aparición del líquido senovial de la rotura. Este líquido se endurece, lo que causa que la zona se debilite. Este proceso puede aparecer una y otra vez hasta llegar a formarse un ganglio de muñeca, también llamado quiste senovial, lo que popularmente se conoce como “muñeca abierta”. Aparentemente presenta un abultamiento en la parte dorsal de la muñeca y de la mano.

tratamiento de la muñeca abierta

Son tres grados de gravedad los que puede tener una muñeca abierta: leve, intermedio y severo. En el caso menos doloroso existe tensión muscular, pero es probable que no se produzca la ruptura de la cápsula. En el grado intermedio, la ruptura de la cápsula es parcial. Y en el grado severo, la ruptura es completa y puede ser que la cirugía sea la única solución.

La principal causa por la que aparece la muñeca abierta es que la tensión aumenta en los músculos que se ubican en la zona anterior del antebrazo, la parte del brazo que sigue hasta la palma de la mano. Cuando la tensión es muy fuerte, hace que se deslicen los huesos de la muñeca y de la mano. Esta tensión también provoca que la muñeca se quede en una mala posición que termina causando la rotura de la cápsula que alberga la articulación.

¿Cuál es el mejor tratamiento?

Lo primero que debemos hacer cuando pensemos que tenemos la muñeca abierta es ir a un médico o especialista fisioterapeuta para que pueda ofrecernos un diagnóstico y determine el grado de malestar. El tratamiento será diferente dependiendo del motivo por el que haya aparecido la lesión. Generalmente, suele tratarse con una aplicación de hielo, parón de la actividad física diaria, elevación y compresión desde un primer momento. El vendaje, desde un principio, puede ayudar a que se mantenga la elevación de la muñeca.

Después, habrá que realizar tratamientos fisioterapeúticos como las movilizaciones, la electroterapia, el drenaje, fortalecimiento, estiramientos o ejercicios propioceptivos. Estos tratamientos siempre deben realizarlo un profesional.